domingo, 23 de junio de 2013

En actitud de dar



Te desplazas…
Permanentemente
por senderos de casa.
En rincones te encuentro,
en ventanas, repisas,
paredes; estiran el silencio.
Al bordear la noche… en el lecho,
en las riberas de las sábanas,
ahí estás también.
Desnuda como adolescente
permaneces
dormida hasta el alba.
Con sonrisa maliciosa
y parpados cerrados.
 Pechos cubiertos… apenas.
En actitud de dar,
ahí permaneces
a mi lado
al despertar.
Te siento como remanso,
sé que estás en actitud de dar;
esperando transcurran las horas
para bordear la noche.
 
 


Rumor entre brisa



Existen rumores deshilados
entre brisa… caen hojas,
hoja a hoja,
árbol dormido; de pie.
Hosquedad…
el viento lleva voces
e innumerables recuerdos…
Agua... ríos humedecen la tierra,
se adhiere a las rocas,
penetra grietas, canta…
¿Porqué hay hambre y
sed de conocimientos?
¿Porqué la juventud permanece
desnuda de tantas cosas?
Sombra oculta
figuras a lontananza
dibujadas en fuego.
La aurora resplandece cada día,
eternos clamores,
desprende el vendaval.
Con ojos cerrados,
perseveramos ante la palabra.
La palabra no siempre sonríe e ilumina.
Somos seres enraizados al suelo,
hechos de plata como fruto no fresco.
Escuchamos rumor entre brisa,
en el bosque .
Las figuras seguirán delineadas en fuego.
 

sábado, 22 de junio de 2013

Tu cálida vpz

A.      Odilio López Ramírez.
Húmedos pies con huaraches,
breves pieles, dulce origen,
claro orden.
Voz que purifica lo que toca.
Voz de milagro… suave voz,
Voz para decir un canto de alegría,
de amistad…
de sincero amor.
Voz cálida, despierta,
dormida o fría.
Voz que se pega a los labios,
pronuncia flexibles
misterios prohibidos,
palpitantes,
delgados matices.
Voz que vive
en madera dura de hormiguillo
que viene del polvo.
Voz de río sereno.
Voz que dice verdades,
se hunde en el vacío,
en el lago…
adormece.
Esta noche,
se escucha tu voz,
el sonido de la guitarra.
Estimado Odilio,
que se esparza el sonido de tu canto,
como se esparce el trigo en el aire.
 


Plenitud

 

Cobra plenitud el día

escapa de ti, luz

inmensa desnudez.

Antes era asombro,

no te pude amar.

Termino agotado

siento temor.

Dime que siempre

será abril

para nosotros.

Sábado de Gloria.

Dime que conservarás

la juventud,

la sonrisa con

que te conocí…

hace tantos años.

Hoces da mi corazón

en cada entrega.

Sigues abriendo camino

es nuestra vida,

la vida misma

el cause,

el torrente,

luz que ciega.

Cada día,

te nombro.

 

 

Deja de soñar

Esculpí la figura
de tu juventud,
realidad de un sueño;
no quiero despertar
ni volver a la realidad.
Sin miedo, sin ataduras,
peleo nuestra existencia
 sin temor de vivir un sueño.
Sueño de amor…
se devuelve besos,
acaricia.
Pequeñas cosas,
 disfrutadas
valen la pena.
Tras  larga travesía
en este mundo onírico
por fin he despertado  y
no ha sido doloroso.
Te encuentro realmente
el sueño se vuelve contra mí;
realidad manifiesta
 trastoca.
Se mueven las hojas de los árboles
implícito va el amor;
despertar anhelante.
He recuperado mis sueños,
 ¡Estoy despierto!
¿Qué es el amor?
El amor es estar a tu lado,
la felicidad eres tú, conmigo.
Basta abrir los ojos, dejar de soñar
y vivir el verdadero amor.
 
 


jueves, 20 de junio de 2013

A los adultos mayores

 
 
A los adultos mayores
fecundadores de surcos de vida.
Agotados hasta no poder levantarse
han dado incluso la última gota de sangre.
Han compartido toda su experiencia,
su gran sabiduría,
a lo largo de los años
con la familia,
con los amigos
con la humanidad.
Valerosos legionarios,
mártires inimaginables
labraron el bien a costa de la edad.
Sembraron a través de la vida:
consejos,
compañía
bondad.
Años nuevos para otras generaciones
vertiendo sangre
por sus costados entre abiertos.
Llevan en las manos
nuevas espigas de juventud cosechadas.
Gracias mil.
¡Muchas felicidades!
por tantas cosas vistas
por haber llegado a la edad
a la que un día Dios mediante
llegaré.
Gracias por enseñar
el porvenir a nuestras gestas.
 


Temporada

 

Pájaros que cantan…

lentitud del día.

Las paredes  guardan sus gorjeos

Lluvia liquida…transparente,

prístina  melancolía.

No pronuncias mi nombre.

Todo es lluvia y recuerdos

¡No abras la ventana!

Sobre mis hombros pesan los años.

Hoy nacerá nuevamente la palabra

quemará como nunca… lo aseguro.

Al llegar la noche escribiré

un poema dedicado a ti.

Oscureciendo… irás tras él

buscarás tu poema.

Mojará la lluvia,

calles, palabras,

tu cuerpo frenético.

Mes de lluvia

no sé si pueda escribir,

nada brota

de mi mano.