viernes, 5 de julio de 2013

El beso

 
Era otoño cuando contaba  luciérnagas y
el árbol buscaba sustento.
Conozco la superficie,
 busco debajo.
Se escuchan clámides de piedra…guijarros.
Descubro una mirada,
silencio contertulio…otra mirada.
Mirada de mujer anclada en la memoria,
traza largos e indescriptibles
laberintos… telarañas.
Subsisten flores, filiformes telarañas
atrapadas por el tiempo y
horas pasajeras.
Mis pupilas disecan horas promiscuas
prendidas en el iris,
en las sensaciones.
Recordamos la ilusión pasada
en nuestras vidas,
lo sentimos en la piel…en la memoria.
¡No hay olvido!
Recordáremos el beso trémulo que nos dimos
cazando luciérnagas, en otoño,
cerca del adusto árbol.
Ligeros de equipaje; equipaje del que viaja.
El tiempo pasó…
busco tus labios
¡Ha pasado una vida!
Los años transcurrieron…
un poeta canta:
amor, luz, pasión…
en su poesía.


jueves, 4 de julio de 2013

A un sauce solitario



Una tarde, al regresar de visitar Jerusalén, donde compró una lámpara, se baña para descansar, al salir del baño mojada, quiere apagar la lámpara, y se electrocuta, muere cuando es trasladada en  ambulancia ha Tel Aviv, en el mejor momento de su vida un 7 de agosto de 1974.

Quiero recordarla como lo que fue. Una excelsa escritora, este mayo si viviera, habría cumplido 88 años, quiero imaginarla en algún confín, con su pluma en la diestra dibujando sobre papel blanco,  hermosas letras negras, iluminan con su poesía la oscuridad con que algunos vivimos, a pesar de su soledad, Rosario Castellanos siempre tuvo su remanso en la literatura.

“Para nada cambiaría mi origen de sauce solitario extasiado a la orilla del camino”.

Quiero imaginar a ésta excelsa escritora, primero poetiza, ensayista, en su continuo trabajo; abrevando en lo mejor de la literatura, discrepando, defendiendo sus ponencias feministas, era la mejor en su género. Dictando conferencias, para iluminar con su luz de sabiduría nuestra ignorancia, en algunos aspectos de la cultura femenina, obtuvo su maestría en Filosofía y Letras en 1950, basándose en personajes antifeministas, como Otto Weinger, A. Schopenhauer Moebius o en eterno coloquio con los intelectuales de su época, como Carballido, Otto Granados, Juan Rulfo, en los encuentros de literatura en México.

En 1962 y en 1969 en Chile sobre la creación literaria en la sociedad contemporánea, al lado de Miguel Arguedas y Mario Vargas Llosa, brilló con luz propia al lado de grandes figuras.

Así quiero imaginar a esa mujer, cuyo don de la palabra escrita, la llevó a obtener grandes reconocimientos, por su talento, por su aplicación y trabajo, solamente así podemos vislumbrar la inmensa obra de la poetiza, arduo sería mencionar cronológicamente todos los logros que obtuvo.

Nacida en México pero criada en su niñez y adolescencia en Comitán, Chis., proviene de una familia venida a menos, afectada por la época de cambios sociales de la Reforma Agraria.

Rosario Castellanos Figueroa, nace un 25 de mayo de 1925. Es una niña solitaria, distante, cuyo único remanso son las páginas de un libro.

Las diferencia de cultura de sus padres, la falta de comunicación entre ellos, deja profunda huella en la ya adolescente mujer, su padre la adentró en el hábito de la lectura, conoce a la mayoría de los Clásicos infantiles, a Amado Nervo en su adolescencia y a medida que va conociendo diferentes autores como Carlos Pellicer, José Gorostiza y Rubén Darío fija la dimensión de la palabra escrita y comienza a escribir, al principio cartas de amor para sus compañeras de escuela en la secundaria.

Al morir sus padres, canaliza sus sentimientos y emociones a la poesía, se da cuenta que puede manejar el lenguaje, la palabra y comienza a escribir. Sus primeros versos son publicados en un periódico de Tuxtla Gutiérrez, Chis., su potencial es descubierto por el Director del periódico quien le asegura gran porvenir.

En 1942 surge la poetisa, para 1947 publica “Apuntes para una declaración de fe”, y en 1948 “Trayectoria de polvo”. “Nací a la misma hora en que nació el pecado y como él fui llamada soledad”.

Rosario es maestra de Lógica, Ética y Filosofía en La Universidad Motolinía y en el Colegio Miguel Ángel en la ciudad de México.

También acotaremos que su obra ha sido objeto de numerosos estudios literarios, sociológicos y psicológicos, de algunos pasajes de su vida.

Un año después de obtener su maestría recibe una beca para estudiar estilística en España en 1951 con Dámaso Alonso, conoce a Gabriela Mistral, convive con ella y crece mas emocional e intelectualmente, había sido acompañada por Dolores Castro amiga inseparable de Rosario desde los dos últimos años de bachillerato en México, un viaje lleno de experiencias que son aprovechados al máximo por las escritoras.

Una funesta consecuencia, la precaria beca, la mala alimentación hacen que Rosario enferme a su regreso a México, tiene que guardar reposo, al igual que Simone Weil enferma de tuberculosis pero no por eso deja de escribir, publica: “Salomé”, “Judith” y “Tablero de damas”, siempre la presencia de la mujer en sus obras, ya sea considerada como objeto, sojuzgada, abandonada, soltera o reprimida, obligándola a despertar de su letargo, afortunadamente no muere como Simone Weil, de quien algún día espero escribir, ya que a través de Rosario Castellanos, he conocido mas a cerca de esta escritora mística y su sacrificada vida que me dejó impresionado.

De alguna manera la escritora va creciendo al contacto de los escritores tanto mexicanos como europeos fijado su figura feminista que mas adelante le trajera fama mundial.

Es también un poco parecida sin ser irreverente a Sor Juana Inés de la Cruz, se rapa al igual que ella, para huir del matrimonio, publica un nuevo libro “El Rescate del Mundo”.

Y continúa sus estudios y lecturas, no hay momento para el amor, regresa a su querida Chiapas y trata de acercar a los indígenas a la cultura, trabaja incansablemente, es promotora en “ICAH”, dona libros, funda una biblioteca, es maestra en la Facultad de Derecho de San Cristóbal de las Casas. Es una etapa mas de su intensa vida, despliega energía, fuerza y sobre todo luz a todo lo que la rodea, una descripción de su tierra natal; “Mujeres de la espuma y del ademán que limpia, halladme un río hermoso para lavar mis días”.

No puedo pasar por alto su malogrado matrimonio con el filosofo Ricardo Guerra que dura 12 años y termina por la actitud machista de éste, nunca aceptó las posturas feministas de Rosario ni su éxito, de esa unión nació su hijo Gabriel, plenitud que obtiene como mujer.

Su postura de integración feminista es destacada, sus fuentes fundamentales ahora son; Virginia Wolf, Simone Beauvoir y Simone Weil, donde no es aceptado el papel conformista de la mujer sin acceso a la cultura, no quiere que sea el hada del hogar, ni que se limite por la maternidad, pide Rosario que tengan las mismas oportunidades que los hombres para lograr un mejor desenvolvimiento.

Su inmenso amor por los indígenas la hacen mencionarlos en casi un 50% de sus obras, describe la fauna y la flora, las danzas totziles, tezales, El tejoncito maya.

En San Cristóbal de las Casas es Directora del Teatro Guiñol “Petul” y lo lleva a los rincones más apartados de Chiapas, en 1961 publica “Mi Constitución” y “Mi libro de lectura” para el INI.

Fue distinguida con numerosos premios: 1958 por Balun Canán, premio Chiapas. En 1960 el premio Javier Villaurrutia.

En 1962 publica “Oficio de Tinieblas”, en 1967 recibe el premio Mujer del año por el Club Zonta, en 1964 publica “Los convidados en agosto” además es catedrática de Literatura 1967-1971 en la UNAM, y colaboradora de Excelsior desde 1963 en el suplemento cultural Diorama.

Pero el año de 1971 será de vital importancia, es designada por decreto presidencial Embajadora de México en Herzelia Pitua, Israel.

Se establece un puente a través de la escritora ente México e Israel, ella se da tiempo para ser maestra de Literatura Hispanoamericana.

Además colabora con un artículo semanal en Excelsior a invitación de Julio Sheerer y en 1972 se publica “La poesía no eres tú” la más lograda de todas.

En 1973 se publica “ Mujer que sabe latín…” obra que conozco junto a “Juicios sumarios”, y en 1974 cuando Rosario se sentía más feliz de estar en Israel y de tener una buena comunicación con su hijo, ya que así, lo había confesado a su amigo el Dr. Nahum Naced en una de sus últimas platicas.

Bibliografía; Mujer que sabe Latín…, Juicios Sumarios, Un ensayo de Perla Swarts, Bella dama sin piedad (poesía), y El recuerdo, de un servidor, del espacio que tenía en Excelsior semanalmente.

 

miércoles, 3 de julio de 2013

Dulce flor

 
Repetiré tu nombre, dulce flor.
Naciste en vigoroso impulso,
hostil, de espinas.
Ávida de vida, recurrente de perfume,
pétalos semiabiertos, coronas el día.
Repetiré tu nombre, dulce flor efímera
de suntuoso vestido rosa.
Brotaste anclada al árbol,
te nutre y te sombrea.
Repetiré tu nombre, dulce flor
trastocada de colores
fiucha y morados.
Buganvilia… trepan tus ramas
las celosías blancas de las casas.
¡Oh flor!
te conviertes en  color violeta
cuando te baña el rocío…
tiemblas.
Las dalias duermen
bajo noche estrellada,
las azaleas se visten de bailarinas.
Nievan los lirios
sus capullos blancos.
Repetiré tu nombre, dulce flor
milagro de Dios,
herencia perfumada de mil colores.
 


Seré árbol

 
Beso el estío, nace el mundo,
 de la orilla… olvido los años
El tiempo…
se viene encima
como animal venenoso.
Medroso, espero lo inesperado,
soy árbol, raíces.
Nada me arranca de mi origen
vivo mil años,
caigo… muchos nacen,
crecen, saben…
En la vida los caminos no tienen retorno,
no damos marcha atrás.
Llega la noche, no veo la luna
aspiro el perfume de jazmines,
lirios y heliotropos
sigo siendo árbol.
Se escucha el crujir de corteza y troncos.
Alevoso hachazo,
brota sabia a la luz.
Mi tronco caerá en arena,
se vuelca el viento, llanto,
clamor, sangre derramada.
Se escuchan otras voces
dicen: persistan
hay que estar de pie.
Nada iluminará la vida
solo la palabra pronunciada
o escrita con valor.
La aurora abre el día
una paloma blanca agoniza,
paloma de la paz  en el mundo.
Recordaré el dolor que llevó el viento
a tantos oídos.
mis pisadas verán sombra
en otro sendero del bosque,
volveré a ser árbol.
Siempre habrá árboles
con fuertes raíces y
adustos troncos sangrantes.


jueves, 27 de junio de 2013

Mi ángel

 

Un ángel es mi compañero invisible…

conoce mis pensamientos.

 

Al descender apaga la antorcha

de mi mano,

la hoguera encendida en la arena…

 

Veo resplandecer su figura en la noche.

 

Los árboles se agitan,

la tierra tiembla…

cuando llega con las alas abiertas,

a escuchar la voz de mi canto.

 

El ángel me enseñó a imaginar el mar.

 

¿Mi soledad?...

Sólo el ángel me ayuda a soportarla.

 

Mi ángel teme ser mortal,

me enseña que en el mundo

nada es duradero.

 

Vivo contando las estrellas,

escuchando el resonar de caracoles.

 

Mi ángel me enseñó a soñar

y a llevar mi soledad.

Canción de amor


Necesito una flor
para mi dolorido pecho.
Grutas con estalactitas ámbar
por mi camino cruzan.
Un beso de tus labios
quedó marcado en mi boca.
Descubro el horizonte…
el infinito…
Persigo rosas
para mi dolorido pecho.
Extraño el mar,
las sirenas, el muelle,
los barcos
donde sirgan los marineros.
Las mariposas blancas
 ya no son crisálidas
brotan de las crestas de las olas.
Pámpanos de plata
ofrezco a tu boca,
tus dientes se hunden en su carne.
Laurel blanco ciñe tu cabeza.
Deseo arrancar flores
para mi dolorido pecho;
donde habita pluma,
palpitante sonido y azahar.
Te cantaré una canción de amor
en la gruta de estalactitas ámbar
que crucé por el camino.
Entre sauces y olivos;
si el hado, el destino,
Dios lo permiten.
 

Yo me pregunto


Estallido de fe
deslumbrante.
 
Surge  la pregunta:
¿Por qué pisamos aquí?
¿Por qué somos bípedos?
 
Los Ángeles
se llevaron
en vuelo huracanado,
mi nombre a otro confín…
al silencio.
 
Las horas se llevaron…
lo mejor de mi tiempo.
 
No encuentro respuesta
a mis preguntas.
 
Lejano siento
gemido terso de mujer,
donde sorbí el primer calostro
y aprendí el reposo.
 
Espero…dardo afilado
en mi pecho
vulnerable y lampiño.
 
Terminará  mi vida
como terminan todas.